jueves, enero 20, 2011

Cerrando el TELóN




Dios! Podría estar eternamente escuchando este tema. 
Lo escucho una y otra vez y me imagino cuchareando golosa el manjar directo de la lata, hasta el hartazgo. 


Escucharlo hasta el infinito, en los últimos minutos, en el último segundo previo al suicidio. 
Morir atada a este poema como el suicida atado a una gran piedra 
para lanzarse desde la roca más alta a lo profundo de las aguas espumosas y turbulentas. 
Bella la muerte si la arropamos de esta manera; 
bello el suicidio 
si nuestra elección como último deseo de vida es cerrar asi este sublime e inocente telón. 

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal