lunes, abril 04, 2011

Alone Again

Hola, te saludo sin saber nada de ti.
Yo por aquí, mostrándome como siempre (¿gano algo?)
La mañana y la tarde sentada frente al brillo del mar. 
Me prohíbo llamarte, para qué, ¿qué podría ganar escuchando tu voz?... nada.   
Me tiendo sobre la arena y me lleno de luz, respiro el húmedo aire y siento la placidez del instante. Se me antoja un café y un cigarrillo. Recuerdo y concluyo que no vales la pena. Y yo, ¿valgo la pena?... supongo que tampoco. Curiosa esa forma rocosa negra, como una franja incrustada transversalmente a lo largo de las otras rocas macizas y blancas. La silueta de una pareja de gaviotas corta el horizonte luminoso. Me cruzo con una mirada. Extraño tu risa. Si te llamo volveré a escuchar las mismas anécdotas, las mismas preguntas y respuestas y otra vez tu risa exultante, todo de nuevo, nada nuevo. No te llamo y sigo mirando las aguas con su brillo de lentejuelas. 
Hola, ¿cómo estás? Yo muy bien, frente al mar.

2 Comentarios:

Anonymous Anónimo dijo...

No deja de ser atractiva la soledad.

14/8/11, 2:58 a.m.  
Anonymous Fredy _RAy dijo...

me encanto! provoca que recuerde mi propia vida soñando con los recuerdos frente al mar...
visitame: www.senderopoeta.blogspot.com

19/5/12, 3:40 a.m.  

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